La aviación vista por un aviador

Midiendo el tiempo

Muy buenas noches, damas y caballeros.

Hoy regresamos en una oscura noche desde Colombia cuando ahora mismo estamos sobrevolando el famoso aeropuerto de Saint Marteen. Famoso por los videos y fotos que circulan por todas las redes,  ya que la pista está muy cerca de una playa y los bañistas están expuestos al ruido y viento que generan los motores de los aviones.


Hemos despegado de El Dorado con toda la potencia de los motores, el máximo. En concreto pusimos el 101% de la potencia. Dadas las condiciones de tiempo salimos con el máximo peso al despegue que incluía una cantidad extra de combustible para las posibles contingencias porque, posiblemente, llegando a Portugal tengamos una zona de turbulencia a niveles altos asociada a unos chorros de viento que vienen del norte de Europa, y no podemos evitar.

 Nuestro avión mide 66 metros de largo y 64 de envergadura (de ala a ala) y es tan alto que yo me paseo por debajo de la panza y no me tengo que agachar para pasar de lado a lado. Es una avión de los grandes y muy bonito. Es muy rápido, de los más rápidos hoy en día,  ya que la velocidad normal de crucero es 0,85% la velocidad del sonido y el peso máximo en despegue es de 275 toneladas. 

Números importantes, pero ¿lo son de verdad?

Nada más despegar hemos dejado atrás los 1.600 km2 de superficie de Bogotá, y seguidamente ascendimos 11 kms para cruzar la parte más al norte de la cordillera de los Andes, que mide un total de 7.500 km desde Chile a Venezuela.

Ahora mismo estamos sobre el océano Atlántico que mide 14.700 kms de norte a sur teniendo una superficie de 81.760.000 km2. Casi nada. Después llegaremos a la Península Ibérica donde España ocupa la nada despreciable cantidad de 506.000 km2 de superficie. Y todo esto lo haremos hoy en solo 8 horas y 53 minutos.

Los satélites que Elon Musk lanza regularmente al espacio van a bordo de un cohete llamado Falcon 9, que a los tres minutos de despegar alcanza 10 veces la velocidad del sonido, y eso que lucha contra la fuerza de la gravedad.

La media de velocidad de los diferentes viajes de Cristóbal Colón era de 150 kms diarios nada más. Y no tenemos que ir tan lejos en el tiempo ya que el tren que hoy en día realiza la ruta que describía Julio Verne en los viajes de Miguel Strogoff, la cubre en una semana desde Moscú hasta Vladivostok. Y nosotros vamos hoy a hacer 1000 millas más entre Bogotá y Madrid en poco menos de 9 horas.

Increíbles comparaciones de diferentes tipos de viajes y travesías, pero todas tienen en común dos factores: el tiempo y al ser humano que los hace posibles. Hoy nos toca a nosotros.

Seguimos ya en espacio aéreo de New York, las comunicaciones establecidas, las turbulencias atrás y nuestra sobrecargo Helena, nos ha dicho que ya ustedes han sido atendidos y duermen en su mayoría. Disfruten porque volar siempre es un privilegio y un placer en estas condiciones. 

Son las 03:46 en España y voy a tomarme el segundo café del vuelo. Vamos muy bien. La noche sigue muy oscura, la Luna ya ha quedado detrás y no se ve absolutamente nada. Han pasado tres horas desde mis últimas palabras y ahora ya estamos con control portugués desde las islas de las Azores, se hacen llamar Centro de Control ¨Santa María¨.

Según nuestros cálculos llegaremos a Madrid unos 25 minutos antes de la hora programada de llegada, a pesar de que salimos con 5 minutos de retraso por el problema que hubo con las maletas de aquellos pasajeros que no pudieron subir a bordo por alguna cuestión de documentación en Colombia.

Al llegar al avión en Bogotá, nos apercibimos de que venía con el sistema BTV (“Brake To Vacate”) inoperativo. Básicamente lo que nos permite este sistema es el uso más eficiente de los frenos, de forma que elegimos la calle de rodadura por la que queremos salir de la pista al aterrizar, y este modula la frenada para dejarnos el avión casi parado en dicha salida.

El no llevarlo operativo implica que debemos frenar nosotros ajustando la frenada, tal y cómo lo llevamos haciendo desde los tiempos en que nos subimos a la primera Cessna, de forma que salgamos de la pista por donde deseamos para irnos al parking. Tan solo perdemos la gestión del desgaste y control de la temperatura de los frenos, y obviamente la distancia de frenado se ve algo afectada pero, que con el peso que llegaremos, no tendremos problema de distancia en Madrid. 

Continúen ustedes descansando en estas últimas horas de vuelo previo a nuestra llegada, mientras nosotros vamos a tomar ese ¿penúltimo? café antes de llegar a Portugal y superar esas turbulencias que dicen que hay ahí delante. Hemos pedido a control permiso para subir hasta la altitud más óptima, que por ahora es 40.500 pies, con la intención de intentar superar esa zona por arriba y así, minimizar lo que pueda afectarnos en la comodidad de su vuelo.

Madrid sigue fresco, parcialmente nublado y esperándolos para que disfruten de su llegada y visita.


Una vez más muchas gracias por usar estas, sus alas, y esperando volver a verles de nuevo a bordo nos despedimos hasta nuestro próximo vuelo juntos.

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8 respuestas a “Midiendo el tiempo”

  1. Gracias por este post diferente y con números que a los frikis como a mí nos interesa!!!!

    Se que no es su labor, pero me encantaría que explicara más sistemas del avión, cuando sube fotos del puesto de mando por ejemplo, para meternos aún mas en la lectura!

    y de nuevo GRACIAS!!!!

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  2. Saludos comandante tocayo Paco…hace pocos días hice ese mismo trayecto quizá con ese mismo horario nocturno y diurno también, todo perfecto, un viaje placentero. Lástima porque sobrevolando muy cerca Gran Canaria quise bajarme, era mi destino final, pero «me obligaron» ir a Madrid y desde allí regresar p’atrás de nuevo donde vivo.

    Felices vuelos

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  3. Avatar de Armando de la Cruz
    Armando de la Cruz

    Muy buenas tardes, Comandante. Un placer saludarlo!!

    La verdad que es increible como ha avanzado en poco tiempo (ciento y pocos años no es nada en la historia reciente de la humanidad) la ciencia en lo que se refiere al transporte. ¿Qué deparará el futuro?

    Vendrá unos días al carnaval de nuestra tierra?

    Un fuerte abrazo desde Tenerife!!!

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    1. Muchas gracias Armando, este año no podré ir al Carnaval desgraciadamente.

      Saludos

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  4. Y que tal fue ese paso de turbulencias en Portugal, comandante? No nos deje en ascuas 🙂 fue suficiente esa altitud de FL405 para dejarla por debajo? Muchas gracias

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    1. Por supuesto que si jeje, subimos a 430 un poco después por requerimiento de ATC y sin problema alguno en los desayunos de los pasajeros. Saludos y gracias

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