La aviación vista por un aviador

UN POCO CRUZADO

Ya estamos en tierra, aunque no ha sido fácil.

Hacía muchos meses que no volaba a esta ciudad tan bonita y especial como es Chicago. Su arquitectura, el calor de sus habitantes, que sin ser mediterráneos no son como los neoyorquinos. Todas las ciudades que tienen el mar cerca son diferentes y especiales y, Chicago, sin mar al lado, es también así ya que el lago Michigan es tan grande como un mar y esto se nota en el ambiente.

Es una ciudad que, independientemente de la época del año, con frio y con calor, está siempre marcada por el viento. Blues, pizza, jazz, Chicago Bulls y Cubs dan personalidad a la ciudad. Edificios emblemáticos, canales de agua, rascacielos magníficos, calles bulliciosas y barrios muy tranquilos. Es una ciudad que lo tiene todo y siempre ha sido una de mis preferidas en los EEUU.

Nuestro vuelo comenzó hoy con algo de retraso porque en el último momento antes de cerrar puertas fuimos avisados de que un grupo de pasajeros no se habían presentado al embarque, y sus maletas estaban a bordo. Obviamente su equipaje fue bajado del avión para cumplir con las medidas de seguridad, pero nos retrasó un poco la salida.

Aún así hemos llegado antes de hora porque los vientos hoy nos han sido un poco más beneficiosos en este sentido. La ruta ha sido la normal de siempre que con una duración de casi 9 horas de vuelo, nos ha traído desde Madrid hacia Santiago y tras cruzarnos el Atlántico hemos entrado en tierra sobre Terranova y de allí hemos cruzado el estado de Quebec y un poco del de Ontario hasta la ciudad fronteriza de Sault Ste Marie. Allí entramos en EEUU y sobrevolando todo el lago Michigan hemos llegado hasta O´Hare.

Lo cierto es que ha sido un vuelo agradable y bonito. Despegamos por la mañana española, hemos venido con el sol sobre la cabina todo el tiempo y con las gafas de sol en todo momento, claro. Por el océano hemos cruzado las aerovías que cada día se pintan en el Atlántico norte y hemos visto muchos aviones que, al igual que nosotros, volaban hacia el oeste. Nuestra ruta no iba por esos “tracks” así que tuvimos que ir durante bastante tiempo a un nivel más bajo del ideal dado que los controladores no nos dejaban subir más para no interferir con los tráficos de los tracks.

Siempre ocurre esto dado que nuestras rutas desde el sur de Europa hacia EEUU nos llevan a cruzar dichas líneas y como ya lo sabemos siempre llevamos más combustible del necesario. Volar más bajo implica que el gasto de consumo aumente.

En este vuelo solo vamos dos pilotos y, a parte de nuestra labor de gestión del vuelo, disfrutamos del cómo el sol brillaba arriba y allá abajo el azul del agua lo pintaba todo. Como les decía antes, de vez en cuando veíamos las estelas de otros aviones con quienes nos cruzábamos y entre unas cosas y otras cosas llegamos a Canadá. 

En esta época del año sorprende ver cómo lo que en invierno está todo blanco, en estos meses de estío entre las distantes ciudades hay inmensas extensiones de verde manchadas de vez en cuando por ríos y/o lagos. Canadá es como un parque nacional muy grande, con algunas ciudades muy bonitas.

Muy a lo lejos a nuestra izquierda estaba Niágara, pero no pudimos verla. Pero sí que hemos disfrutado de la entrada al lago Michigan. Ya el control de EEUU empieza a animarse en la radio y nos dan rumbos directos a puntos casi en la trayectoria de aproximación desde unas 400 millas fuera. Ibamos descendiendo cuando, al comenzar a preparar la aproximación, vemos las condiciones meteorológicas de O´Hare. 

Viento de 150 grados con intensidad de 29 nudos las rachas de 44, 7 millas de visibilidad, lluvia ligera, pocas nubes a 7000 pies, nubes rotas a 10 mil y a 15 mil, y la presión atmosférica en 29.39 pulgadas de mercurio. Las pistas que estaban en uso para aterrizar eran la 22 izquierda y derecha y todas estaban mojadas.

Inmediatamente nuestra relajación bajo un poquito de intensidad ya que el viento estaba muy cruzado, fuerte y con rachas que se acercaban al límite del avión. Todo esto hace que la aproximación y el aterrizaje se plantearan de una manera un poco menos “normal” de lo acostumbrado. 

Preparamos todos los parámetros, calculamos que, a pesar del agua, teníamos pista para parar el avión de sobra. También hicimos nuestros números para ver si cumplimos con el gradiente de subida en caso de tener que frustrar el aterrizaje y cuál sería nuestra trayectoria. Un buen briefing entre ambos para estar bien concienciados de la situación en todo momento. Por supuesto, y en Chicago más aún, hablamos de la ruta al parking una vez saliéramos de pista, sin saber aún en qué pista íbamos a aterrizar, así que vimos todas las opciones.

Iba volando yo, así que el aterrizaje era cosa mía. En mi cabeza pronostiqué los pasos que iba a dar desde que enfilásemos la pista y así se lo compartí al compañero.

Y finalmente el control nos colocó en la prolongación de la pista 22 izquierda detrás de un Jumbo carguero y junto a un CRJ que iba a la pista derecha. Nos fueron reduciendo la velocidad hasta 170 nudos punto en que, tras haber leído las listas, pedí flap 1.

El piloto automático iba volando el avión compensando el fuerte viento cruzado, manteníamos un rumbo casi hacia los rascacielos de la ciudad, pero desplazándonos de lado hacia O´Hare y descendiendo. La pista aún no se veía por las nubes y la lluvia. 

Flap dos y, ya autorizados a aterrizar, interceptamos la senda de planeo, la pista no se veía aún pero sabíamos que estaba a nuestra derecha. En mi cabeza me hice un recordatorio de que debía dejar el automático puesto más todo lo posible hasta cerca de la pista donde lo cogería yo siempre y cuando, aun con las turbulencias de la orografía, el avión mantuviera su trayectoria y velocidad dentro de mis márgenes.

Tren abajo, la pista ya se ve. Le pido al copiloto que cuando estemos ya completamente configurados me vaya cantando el viento. Ya vemos el Jumbo salir de la pista. Hemos decidido que saldremos por la izquierda de la pista. Pido Flap 3 y lista de final. Aterrizo con 3 (es mi decisión) porque el avión vuela un poquito mejor con turbulencia a bajas velocidades, y en caso de frustrada estaremos con unos nudos más de velocidad que nos vendrán bien en los primeros segundos de la maniobra. 

Parece que la intensidad del viento baja un poco, pero el avión sigue “de lado” con respecto al eje de la pista. 

“ONE HUNDRED” Dice la voz metálica del avión.

La turbulencia es poca pero el alabeo del avión es considerable. El automático corrige bien pero…

Desconecto el piloto automático a unos 70 pies. Sigo volando de lado, el viento me baja el ala derecha, corrijo pero no mucho para no sobremandar. Los motores siguen enganchados y empiezo a recoger.

Seguimos de lado.

Sobre el asfalto, en el centro de la pista, aun de lado, oigo “FIFTY…FORTY” 

Llevo los motores al ralentí y a la vez piso el pie derecho para llevar la nariz del avión hacia el centro de la pista, un ala quiere elevarse y corrijo con los alerones, subo un poco más la nariz del avión, espero…

Unos segundos muy largos, la radio no para de sonar con cientos de instrucciones del controlador a los aviones.

“TEN”

Las ruedas tocan el asfalto y suavemente el avión acaba de alinearse con la pista. En mi cabeza aparece el mensaje de que aun no hemos acabado. Reversas al máximo pero modelándolas un poco para evitar perder el centro de la pista con tanta agua que hay. El pie derecho llevando la rueda al centro mientras reducimos la velocidad. Hay que ir adaptando estas fuerzas al descenso de velocidad ya que la intensidad del viento cruzado afecta de manera diferente a la gran veleta que es la cola del avión.

Salimos de pista y comenzó el reto que supone llegar hasta el puesto de estacionamiento sin perdernos y estando muy atentos a una forma de entender las comunicaciones diferente al cómo es en Europa. 

Ya en el parking, sigue lloviendo y, tras apagar los motores y dar el ok para que comience el desembarque, siento como hoy me ha salido otra cana.

Bienvenidos a Chicago, muchas gracias por elegir estas sus alas y espero volver a verles de nuevo a bordo..

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22 respuestas a «UN POCO CRUZADO»

  1. Uf, qué tensión, solo leerlo, imagino ir a los mandos del avión. Gran relato el que nos has contado, y sí, parece que todos los vuelos son iguales, ya veo que no.

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  2. Uf, qué tensión solo leerlo, imagino ir a los mandos del avión. Gran relato el que nos has contado, y sí, a veces parece que todos los vuelos son iguales, ya veo que no.

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  3. Uff, qué tensión. Fue emocionantísimo leerlo, imagino ir a los mandos del avión. Buenísimo el relato, y ya veo que no son todos los vuelos iguales.

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    1. Muchas gracias, efectivamente no hay dos vuelos iguales.

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  4. Avatar de Jose Carlos CM

    Como siempre, un relato emocionante, aunque he de confesar cuando he visto como ilustración la foto del MASTER WARNING encendido, ya me estaba agarrando al sillón del ordenador, apretando los dientes esperando un go around en esas condiciones meteorológicas, pero por fortuna y gracias a la increible destreza que solo los años, el entrenamiento y una buena cabeza hacen posible situaciones fructíferas como esta. Por cierto, esto fue con el A330 o con el A350 ?? Bravo Paco, un honor y una emoción leerte, como siempre. Un abrazo comandante.

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    1. Hola José,

      Fue con un A330.

      Saludos y gracias

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  5. Paco..Siempre has dicho: ningún aterrizaje es igual a otro

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  6. Buenas noches comandante

    Encantada de volver a leer sus relatos, tengo la sensación de haber ido en ese vuelo tal como lo describe. A pesar del viento un aterrizaje de diez. No recuerdo un viento tan fuerte en ninguno de mis vuelos.

    Es un honor saber de usted y me encantan las fotos que manda.

    Lo dicho un placer y hasta la próxima

    helena. Ibiza

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    1. Hola Helena,

      El placer es mío por tenerte a bordo.

      Saludos

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  7. Como siempre me ha encantado leerlo Cte, pero esta vez en especial , ya que desde el 2010 a 2017 volé muchas veces a Chicago con Iberia ya que mi hija estuvo estudiando y después trabajando en Buffalo y recuerdo muy bien esos aterrizajes con viento cruzado y después de allí a Buffalo con E-135 y 145 de American Eagle… y esos sí que se movían, también recuerdo , y tengo muchas fotos de las entradas directas desde el lago casi por encima del Skyline. Gracias por estos recuerdos.

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  8. IB tambien tiene sus pilotos de taxi propios o los comparte con BA en KORD? Ese es el aeropuerto mas raro que existe en el mundo porque el terminal internacional es solo para arribos

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    1. A veces lo hacemos nosotros y a veces ellos. Depende

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  9. Qué bonito relato . Impecable!!!

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  10. Muchas gracias por recordarme tan bien los aterrizajes con viento cruzado en Chicago. Volé ahí muchas veces con Iberia, pues una de mis hijas estudió en Buffalo y después trabajó allí 2 años. Desde Chicago volábamos s Buffalo en los E-135 y 145 de American Eagle y esos sí que se movían con viento

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  11. Un placer leerlo Paco, siempre..!!!! Excelente descripción de la técnica de de-crab en condiciones de crosswind severo. El manejo preciso de la ley de control durante el flare para gestionar la tendencia al wing-lift debido al componente lateral, manteniendo el side-slip para alinear el eje longitudinal justo antes del touchdown, es la demostración perfecta de una gestión de energía correcta.

    Resulta muy ilustrativo Paco, como escala la aplicación de reverse thrust para evitar la degradación de la eficacia del nosewheel steering ante el riesgo de hydroplaning por la lámina de agua, manteniendo la integridad del directional control hasta que las fuerzas aerodinámicas ceden ante la tracción mecánica.

    En aeropuertos como Chicago (KORD), la carga de trabajo en el taxiway tras un aterrizaje de alta exigencia es un desafío cognitivo extra; se nota en su expresión «me ha salido una nueva cana» jajajajajajaj el cambio de flujo de comunicaciones y la complejidad del ground movement bajo la supervisión de un Ground Control de alto tráfico exige mantener el sterile cockpit, seguramente, hasta que el parking brake queda puesto. Un vuelo impecable y feliz de haber volado, en junio, en el A350 EC-MYX y por duplicado jajajajajaj, tanto de ida, como regreso a EZE (aunque el vuelo diurno fue con light chop) 🙂 Saludos…!!!!

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  12. ufffff que nervios he pasado 😊😊😊😊😊

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  13. Fantástica la manera de describir la aproximación y la «lucha» contra el viento cruzado. Tantas cosas a tener en cuenta en tan poco tiempo… Creo que se tarda más en describirlo que en hacerlo. ¡Cuántas horas de entrenamiento, de vuelo y cuántas aproximaciones hay detrás de todas esas maniobras! Toda mi admiración.

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    1. Muchas gracias. Lo complicado es plasmarlo en papel después de llegar.

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