La aviación vista por un aviador

SEAMOS JUSTOS CON ELLOS

Muy buenas noches, damas y caballeros.

En estos momentos estamos “disfrutando” de unas turbulencias ligeras pero algo incómodas, ya que son constantes y lo suficientemente intensas como para justificar el haber encendido la luz de los cinturones desde hace unos 15 minutos.

Ya sabíamos que aquí sobre el sur de Brasil íbamos a padecer este fenómeno atmosférico dado que el viento que viene desde el Pacífico es muy potente llegando en estos niveles de la atmósfera hasta São Paulo.

Desde el siglo III d.C. ya existe el concepto de la justicia como Derecho. Ulpiano decía: Iusticia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuend – La justicia es la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno su derecho.

Y esto, ¿qué tiene que ver con este vuelo transoceánico?

A priori, bastante poco, pero a razón de las noticias que recientemente hemos leído sobre el trágico accidente de aviación en la Florida, no puedo pasar página sobre un hecho que siempre me conmueve. Independientemente de los condicionantes, la información disponible y los protagonistas del suceso, siempre que existe un accidente aeronáutico hay personas y familias involucradas. Los fallecidos y sus familias principalmente, pero también toda la gran familia que somos los que nos dedicamos a esto del vuelo tanto de forma profesional como aquellos que disfrutan del vuelo como forma de ocio.

Acabamos de solicitar ascender a nivel de vuelo 390 y el control nos ha contestado diciéndonos que tenemos un tráfico a 390 a 55 millas a nuestra derecha, con rumbo noreste y que vuela a 501 nudos. Quiero pensar que esa es la causa por la que no nos autoriza, no ha sido una buena manera de comunicarse pero ya sabemos que Brasil es así.

Volar es un privilegio del que pocos podemos disfrutar, ya que un pequeño porcentaje de  la población mundial sabemos pilotar una aeronave y volar. Somos pocos, sí, pero todos hemos sido formados con un gran respeto hacia todo lo que tiene que ver con este disfrute. Respeto por las normas, por las aeronaves, respeto por la meteorología, los límites, y sobre todo respeto entre nosotros independientemente del tipo de aeronave que volemos.

Hay en esta industria una mecánica a través de la cual se busca de respuestas para mejorar los niveles de seguridad de cada vuelo. No hay un interés económico ni una defensa de la imagen de un fabricante o una nación, no. Se busca salvar vidas, porque aquí los errores, muchas veces, se pagan con la vida. No hay más.

Ya nos ha cruzado el avión que iba por arriba hacia la izquierda y el control finalmente nos ha autorizado a subir a nivel 390 desde 370. Ya no nos movemos, así que he apagado la luz de los cinturones. El sobrecargo nos ha informado de que ya duermen todos y ellos comienzan con sus guardias. Tres horas ya de vuelo y cada día me gusta más esto, aunque sean las 5 y media de la mañana en España. ¿Otro café?

Desgraciadamente casi todas las semanas hay algún tipo de incidente y/o accidente aeronáutico en el mundo, pero solo unos pocos llegan a las primeras páginas de los periódicos siendo estos, los que más ruido hacen. En este caso hay varios factores que mediáticamente inflaman el efecto. Lo cierto es que la familia aeronáutica, la de verdad, trata este como los demás y ahora mismo está ya en marcha una investigación muy seria y profunda que busca respuestas y conclusiones para evitar a que esto vuelva a repetirse. Busca salvar vidas.

Es una cosa muy seria y que me incomoda y molesta terriblemente. Ver, leer y oír a personas que con buena o no tan buena intención opinan, deciden y juzgan, afirman y sientan cátedra sobre lo que ha ocurrido buscando una notoriedad personal que jamás obtendrán con estas manifestaciones. Básicamente porque no tienen toda la información y, en la mayoría de las ocasiones, tampoco tienen la experiencia necesaria.

Pseudo pilotos, personas cercanas a este mundo y, desgraciadamente, algunos pilotos también.

Oírles decir lo que dicen no ayuda a la industria en nada, no respeta ni a los involucrados, ni a los fallecidos ni a sus familiares.

Seamos justos con ellos, con todos los que formamos parte de esta gran familia y dejemos que las noticias sean eso, noticias y no herramientas que hinchan egos de “expertos”.

Nos quedan aun 8 horas de vuelo hasta llegar a Madrid, saldremos de Brasil al oeste de Natal y a partir de ahí tenemos como una hora y media en la que tendremos que sortear una línea de tormentas que vienen desde Senegal. Como en cada cruce por esta zona, esto es lo normal.

Disfruten del descanso y mañana, en su desayuno, estaremos ya casi en el espacio aéreo portugués de camino a Huelva. De allí iremos directos a Toledo y finalmente Madrid, donde nos espera una tarde bastante despejada con 16 grados a nuestra llegada.

Tras casi 20 días sin volar hoy el aterrizaje me toca a mí, espero que no se me haya olvidado y no sufran ustedes de una experiencia brusca al tocar la pista. Dicen que hay pilotos que aterrizan y otros que “tropiezan con el planeta”.

Una vez más y como siempre quiero agradecerles que elijan volar con estas sus alas.

Así que por ahora buenas noches y hasta el próximo vuelo.

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